El viaje a Holanda y
Bélgica se organizó rápido, en el festivo largo del 6 y 8 de diciembre del
2.000.
Holanda debe ser unos de
los países más bonitos y cosmopolitas de Europa. Es un país donde uno nunca se
sentirá extranjero, ya que son todos extranjeros. Es el país de las libertades
y donde nadie se mete con nadie.
No dejamos de visitar los
principales museos, como el Van Gogh Museum y el Rijksmuseum, la casa de Anne
Frank, y meternos en el mercado a comprar quesos. Lástima que en diciembre no
estaba el mercado de flores.
Con el coche pudimos
recorrer los pueblos de los alrededores como Edam, Marken and Volendam, y
acercarnos hasta la costa y observar el funcionamiento de las esclusas para el
paso de
Y atravesar innumerables
pueblitos y ver los típicos molinos de viento que aún siguen funcionando.
Tampoco quisimos dejar de
conocer Rótterdam, la cual pensábamos que sería solo
Con el coche luego nos
fuimos hasta Bélgica a recorrer Bruselas y la hermosa Brujas.