A la India fuimos
al principio del año 2.002, desplazado por la empresa por un año. Poco antes
que naciera Aitor, fui a buscar casa para alquilar, y luego de mucho buscar, me
decidí por una compartida en la planta baja por una familia Sihk.
Luego del
nacimiento de Aitor, fuimos los tres, los primeros días paramos en el Pride Hotel, donde Aitor se hizo muy popular, y luego nos
instalamos en casa, donde de a poco, Marcela fue conociendo la gente del
barrio.
Poco a poco,
fuimos saliendo del barrio y recorriendo las calles céntricas, sus maravillosos
centros comerciales con tiendas de primeras marcas europeas.
También pudimos ir
a los grandes supermercados a realizar la compra diaria. Cuando vino a
visitarnos Gaby, no dejamos de mostrarle las grandes atracciones de la India
mística.
Las pescaderías te
vendían el pescado fresco del río. Eso si, te aseguraban que lo pescaban luego
de las ceremonias fúnebres de arrojar los cuerpos al río. A demás las moscas
alrededor de ellos, le creaban una capa de protección
natural.
La ciudad estaba
llena de atractivos, y bastaba salir a la calle para incorporarse a la vida
cotidiana y sus costumbres
El tráfico era muy
ordenado, y el parque automotor muy actualizado
Los servicios públicos de transporte
funcionaban a la perfección, eran muy modernos y limpios. La gente esperaba los
autobuses haciendo cola de forma muy educada.
Lo mejor eran las
peluquerías, o por lo menos no tenías que esperar mucho a que te laven, corten,
peinen, etc etc
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update January 2005