Así que pudimos ir hasta
Las leñas a disfrutar de sus pistas, que desde ya no tiene nada que envidiarles
a la mayoría de las estaciones de montaña Españolas.
Lo bueno de esta estación
es que no se puede saturar de gente. Para poder ir a esquiar,
La calidad de la nieve es
de lo mejor, a diferencia de las pistas chilenas, como está en la cara este de
la Cordillera de los Andes, no le da el sol de la tarde, haciendo que la nieve
dure hasta avanzada la temporada.
Sin dejar de lado el
encanto de la los bares que hay a todo lo largo de l
También, como en todas
las estaciones de esquí, los viernes a la noche hacen el descenso de antorchas,
donde te convidan con vino caliente y chocolates.
No hay duda que es un
sitio donde cualquier mortal le gustaría pasar al menos una semana del año
esquiando, disfrutando de la nieve y el paisaje, lástima que esté tan lejos.